Durante la Navidad, la familia se convierte en un espacio clave para la prevención. La cercanía permite observar comportamientos, detectar cambios y ofrecer apoyo.
Sin embargo, muchas veces las señales se ignoran o se minimizan. El deseo de evitar conflictos puede retrasar intervenciones necesarias.
Hablar, observar y actuar puede salvar vidas. La familia es la primera línea de defensa.
Si tú o un familiar necesita ayuda puede comunicarse a la línea del Programa de Control de Adicciones al 787-765-2929, extensión 2253, y del correo opioides@salud.pr.gov
