
Los opioides pueden causar sueño, sedación y respiración lenta. Por eso, mezclarlos con medicamentos para dormir, relajantes musculares, benzodiacepinas u otros depresores del sistema nervioso puede aumentar el riesgo de una sobredosis.
Los CDC advierten que es muy peligroso combinar opioides con sustancias o medicamentos que causan somnolencia, incluyendo benzodiacepinas como Xanax o Valium, relajantes musculares, hipnóticos como Ambien o Lunesta y otros opioides recetados.
La razón es sencilla: varias de estas sustancias pueden reducir la alerta del cuerpo y afectar la respiración. Cuando se combinan, el riesgo no se suma simplemente; puede multiplicarse. Una persona puede quedarse dormida y no despertar porque su respiración se volvió demasiado lenta o superficial.
En Puerto Rico, el Departamento de Salud reportó que entre 2018 y 2024 hubo 4,380 defunciones relacionadas a intoxicaciones en las que se identificó alguna sustancia psicoactiva. De esas muertes, el 88% correspondió a hombres.
Este dato debe reforzar la conversación sobre mezclas peligrosas. Una persona que usa opioides debe decirle a su médico y farmacéutico todos los medicamentos que toma, incluyendo pastillas para dormir, ansiedad, dolor muscular, alergias o alcohol.
La advertencia es clara: si estás usando opioides, no añadas medicamentos para dormir sin orientación médica. Dormir no debe convertirse en una emergencia respiratoria.
