El manejo adecuado de medicamentos en adultos mayores se ha convertido en una prioridad, según la guía. Esto se debe a que en esta población es común la polifarmacia, es decir, el uso simultáneo de múltiples medicamentos para tratar condiciones crónicas como hipertensión, diabetes, artritis o enfermedades cardiovasculares.
La coexistencia de varios tratamientos aumenta el riesgo de interacciones, errores en la administración y efectos adversos. La guía explica que, además, los cambios fisiológicos relacionados con la edad, como la disminución de la función hepática y renal, alteran el metabolismo y la eliminación de los medicamentos, lo que puede favorecer la toxicidad.
Otro ejemplo destacado es que algunos medicamentos pueden interferir entre sí. El documento menciona que el uso conjunto de anticoagulantes y antiinflamatorios no esteroideos puede aumentar el riesgo de sangrado, lo que subraya la importancia de vigilar de cerca la medicación en esta etapa de vida.
