El tratamiento para el trastorno por uso de opioides no se limita a “dejarlo de golpe”. Existen medicamentos que pueden ayudar a reducir el deseo intenso de consumir, prevenir recaídas y sostener la recuperación.
SAMHSA identifica tres medicamentos aprobados por la FDA para tratar el trastorno por uso de opioides: metadona, naltrexona y buprenorfina. Estos forman parte de un enfoque clínico que también puede incluir consejería, apoyo social y otros servicios necesarios para la recuperación.
La buprenorfina puede ayudar a reducir síntomas de abstinencia y deseo de consumo. La metadona se utiliza en programas certificados de tratamiento. La naltrexona bloquea los efectos de los opioides y puede ser útil en determinados pacientes. La selección del tratamiento debe hacerla un profesional de salud, según la condición de cada persona.
En Puerto Rico, el Departamento de Salud ha reconocido la necesidad de ampliar el acceso y la continuidad en tratamiento. La Orden Administrativa 601 de 2025 adoptó un modelo integrado para coordinar esfuerzos interagenciales dirigidos, entre otros objetivos, a reducir muertes por sobredosis, ampliar acceso a tratamiento y apoyar la reintegración comunitaria.
También se han apoyado proyectos para expandir servicios. El boletín del Departamento de Salud destaca propuestas como una unidad móvil de NeoMed Center para conectar participantes con servicios clínicos, salas de emergencia y telemedicina.
El tratamiento con medicamentos no es “cambiar una droga por otra”. Es una intervención médica basada en evidencia que puede salvar vidas cuando se usa correctamente.
La recuperación necesita menos prejuicio y más acceso.
